una de las escenas más emocionantes de toda la serie.
“Yo sabía que esa escena iba a suceder —dijo Armstrong—. Y sabía lo que iba a pasar con Tom y Shiv en el final. Pero el final de la segunda temporada había sido muy bueno y este me provocaba mucha ansiedad. Sabía que teníamos algo bueno, pero luego hay una parte en la que se trata de ejecutarlo. Lo reescribí varias veces, porque es difícil hacerle decir a alguien algo que no quiere decir. Y sentí que llegamos a encajar todos los ladrillos en su lugar, para que se sintiera verdadero, psicológicamente real. Luego, el gatillo lo tenía Jeremy (Strong) en sus manos, en el momento. El lograr que sus hermanos respondieran con verdad era un desafío. Fue difícil, pero muy excitante, porque estaba escribiendo para todas estas personas brillantes”.