Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate. Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria. El Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam...
Y me pregunto: ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real? ¿No estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente?”.
Hernán Casciari
Ilustración de Pancho
"El móvil de Hansel y Gretel"
Lourdes Verónica Sáez

No comments:
Post a Comment