Saturday, March 16, 2019

CUBA: FEMINICIDIO, PEDERASTIA Y AUTOINCINERACIÓN.







CUBA: FEMINICIDIO, PEDERASTIA Y AUTOINCINERACION.


  Feminicidio: Diana Russell, promotora inicial del concepto, lo definió como «el asesinato de mujeres por hombres motivados por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres»

  De acuerdo a Russell, «el feminicidio representa el extremo de un continuo de terror anti femenino que incluye una amplia variedad de abusos verbales como físicos, tales como violación, tortura, esclavitud sexual (particularmente por prostitución), abuso sexual infantil, incestuoso o extra familiar, golpizas físicas y emocionales».​ Varios países lo han incluido como delito en sus legislaciones penales, con variaciones en el tipo penal. Desde diciembre de 2018 el Diccionario de la lengua española define «feminicidio» como el «asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia».

  Ahora Mariela Castro dice a la prensa extrajera  que el pueblo cubano es pacífico y que no se da el Feminicidio. Debe estar todavía comiendo langostas con sus amigas en fiestas de dudoso motivo en la Habana. Y que de Feminicidio que me lo diga a mí que bastantes casos observé mientras rotaba por la especialidad de Cirugía y Pediatría en Hospitales de la Provincia de  Guantánamo.

   En primer lugar desde niño recuerdo los suicidios por auto incineración, casi siempre en venganza a maridos infieles o maltratadores. Pero ya médico, vi en la morgue una chica de 16 años que se “había prendido candela con keroseno y gasolina” por qué el padre no la dejaba tener novio. Con su vestido de quince años no había permitido que el fuego quemara su bello y juvenil rostro.

   La otra fue una mujer que se envolvió en su vestido de novia y se acostó en la bañera y se empapó en gasolina y keroseno. El olor a cerdo asado se extendió por la cuadra. Cuando el esposo se acercaba del trabajo, los vecinos le gritaban –Fulano, así que estas asando un puerco en casa y no nos invita”. El marido corrió, sospechoso, y se encontró con el panorama.

  Estos actos eran ya una tradición en Cuba, de darse candela y salir encendida corriendo por la calle, envueltas en llamas. No sé si aún ocurren. La prensa como siempre: silencio. No eran seres humanos.


   Recuerdo un caso de una joven mujer traída en camilla por sus familiares con ambos antebrazos colgados solo por la piel. Se había desangrado ya y estaba muerta. Su hermana con el cuero cabelludo cercenado detrás con la cachucha o mechón de pelo recogido en una cinta a ver si los cirujanos la adherían otra vez a la dama, que parecia una muñeca maltratada por su dueña chiquilina.

   Todo con un arma terrible: el machete cubano.

   Los dos casos de hombricidio fueron con la sobrina de una vecina a quien llamábamos “Niña” casada con un policía. Cansada de los maltratos del conyugue le arrebato la pistola y le dio un tiro en la cabeza y después se suicidó. Él sobrevivió y después la madre guardaba el luto de negro y blanco por la pérdida de su hija.

      Un matrimonio casado en segundas nupcias-ella ya tenía una beba del marido anterior- parecía una pareja normal. Pero la chiquilina comenzó a enfermarse del estómago y vomitaba casi todo el alimento. Los médicos después de múltiples exámenes no descubrían nada.

   Un día la madre de la beba vino a deshora de su trabajo y descubrió al marido dándole leche condensada que había derramado en su miembro erecto. La madre, ciega por lo vivido, agarró un machete y cercenó la cabeza del hombre.

   Esto sucedió en el Barrio de San Justo y la mujer fue a la cárcel bajo la protesta de todo el barrio. Mi abuela vivía cerca y conoció a la asesina y a la niña. Todos lloraban por el caso. La prensa, como siempre: silencia. 

   Pero el caso más terrible que presencie en el Hospital Pediátrico Agustino Neto de Gtmo fue el de una niña de 3 años de raza negra. Esta beba  fue degollada en un “ritual vudú” o algo similar  y tirada en un cañaveral al cual se le prendió fuego. Yo vi a la infante en la morgue con una batica verde y toda quemada preparada para entregársela a los familiares. Como siempre, la prensa o la radio silenciaban estos actos estremecedores.


  Cuando estudiaba la carrera de Medicina a los varones nos endilgaron una asignatura obligatoria cada martes de la semana: Preparación Militar, pues el imperio del norte estaba a punto de atacarnos. Los profesores militares, de bajo nivel académico, nos leían el manual de la guerra: en él se condenaba la peredastía. Yo le pedí explicaciones al oficial preguntando que qué era aquello. El me dijo: cuando en las tropas se descubren dos hombres y uno da el c....Yo busqué en el diccionario y descubrí que significaba "el abuso sexual de un menor ya sea niño o niña por un adulto.

  El manual que nos instruía a enfrentar al enemigo confundía la pederastia con la homosexualidad de adultos. Asi eran de inteligentes los que escribían los manuales de guerra.

    En el Hospital Pediátrico Pedro Agustín Pérez llego un niño pequeño ya fallecido con el recto destrozado por un pederasta. Los médicos callados, aun los del PCC. No había que divulgar la noticia pero la “Voz Populi” hacia de mejor medio de comunicación pero nadie se quejaba.

   Recientemente un vecino mío, buen mecánico y que vivía solo, invitó a un amigo a pasarse unos días en su casa. En la noche, salio a la calle sangrando, con varias puñaladas en el cuerpo. Mi sobrino y la presidente del comité trataron de ayudar pero ya era demasiado tarde. Y el noticiero: nada.

   Así, silenciado todos los casos de infanticidio y feminicidio que ocurrían pasaba como dice Mariela Castro: el pueblo cubano es pacífico, no ocurren actos de feminicidio en Cuba.

  Claro, si la prensa no puede informar cómo en otros países de estos hechos y las mujeres se agrupan para hacer conciencia de todo el asunto, hacen protestas masivas a donde hombres consientes se les unen y parece que el feminicidio y la pederastia son más frecuentes en países democráticos. Y Cuba calla. La Federación de Mujeres Cubanas cómplice. Y todo el gobierno, los medios de comunicación y otros, parecería que Cuba solo es un paraíso para la prostitución que también es otra forma de Feminicidio.

  Mariela Castro, no mientas más al mundo que ya nadie te creo. Tú no tienes marido que te golpee, más bien, lo maltratarás vos.      ​



No comments:

Post a Comment