Saturday, November 11, 2017

humor satirico: ÚLTIMA PARTE- SECRETOS DE LA MUERTE DE FIDEL CASTRO. Tercera Parte. Fragmento de la novela Los Dioses también ríen. Orlando Vicente Álvarez.

SECRETOS DE LA MUERTE DE FIDEL CASTRO. ÚTIMA PARTE. Orlando Vicente Álvarez. Y una tarde viendo que Castro era nada más que huesos y pellejos el cura le dijo que había llegado la hora de la confesión final y Fidel se confesó. Una nuera que estaba en la habitación contigua escucho- con una oreja pegada a la pared- solo 4 palabras, la última era audible y clara: Cienfuegos. Cuando el cura quiso darle el viático-ostia que se da a los moribundos para el viaje eterno, Castro tenía una contracción de ambas mandíbulas- y ya estaba inconsciente-que no podía abrirle la boca para acceder a su lengua pero el cura tuvo una idea, trituró el óbito hasta hacerla polvillo y se la insufló por la sonda nasogástrica. Y así Fidel Castro murió como un Santo rodeado de sus varias esposas, su copiosa descendencia y con la sombra del Espíritu Santo llevando su último suspiro. Al punto que la iglesia lo quiere beatificar dentro de 400 o 500 años, si es que el Abogado del Diablo lo permite. Habia dejado instrucciones sobre su final. Lo embalsamaron en formaldehido y lo incrustaron en una caja como a una momia preincaica- las rodillas tocándole el cuello-para que lo velaran en la plaza de la Revolución durante varios días y después emprender un largo viaje hasta Santiago de Cuba. El gobierno dijo que transportaba sus cenizas pero todos sabemos que caben en un litro de leche antiguo y no en la caja grande donde lo llevaban. El pueblo cubano que iba a verlo y presenciaban su largo viaje por carretera decían en voz alta –está en el folklore cubano ya la doble moral –“Adiós Comandante” y para sus adentros se decían”Al fin, Zátrapa” Al final llegaron a destino: una gran piedra – creo que de sólido granito-recordando las palabras de Ratzinger sobre las limitaciones físicas de la omnipotencia divina. Y ahí depositaron la cajita con su cuerpo momificado junto al sepulcro de nuestro querido José Martí-sacrilegio post morten. La última ego manía del dictador- Lo cierto es que ya tiene su mausoleo. Y ahí está en su tumba monumental. Ni muerto quiere descansar en paz, no, tiene que seguir atormentando al pueblo a que le lleven flores en su cumple. No sé por qué la tendencia de los grandes dictadores y reyes de fascinarle los embalsamientos y las grandes estatuas, eso nos viene de Tutancamon o el Rey Tutsi.

No comments:

Post a Comment