TRANSLATE

Showing posts with label PSIQUIATRA. Show all posts
Showing posts with label PSIQUIATRA. Show all posts

Monday, December 11, 2023

PSIQUIATRAS EN CUBA ESPERANTO LA PSIKIATRAS EN KUBO EN SOCIOPATAJ TIMOJ EN ĈEF. Foto farita de la aŭtoro. Ĉiuj rajtoj rezervitaj. Rimarkoj ĉe la fino de la rakonto. Estas malnova Mantra HARE KRISHNA en Kubo, kiu iras de jaro al jaro inter medicinaj studentoj. "OMMMMMMM. OMMMMMMM. Kaj Kristmas diris al siaj disĉiploj ĉi tiuj saĝaj vortoj: "Kirurgoj scias nenion, sed ili solvas multon" "Internaj Kuracistoj scias multe sed ne solvas ion" "Psikiatroj scias nenion kaj ne solvas aŭ pilkas"

 

PSIQUIATRAS EN CUBA ESPERANTO LA PSIKIATRAS EN KUBO EN SOCIOPATAJ TIMOJ EN ĈEF. Foto farita de la aŭtoro. Ĉiuj rajtoj rezervitaj. Rimarkoj ĉe la fino de la rakonto. Estas malnova Mantra HARE KRISHNA en Kubo, kiu iras de jaro al jaro inter medicinaj studentoj. "OMMMMMMM. OMMMMMMM. Kaj Kristmas diris al siaj disĉiploj ĉi tiuj saĝaj vortoj: "Kirurgoj scias nenion, sed ili solvas multon" "Internaj Kuracistoj scias multe sed ne solvas ion" "Psikiatroj scias nenion kaj ne solvas aŭ pilkas"


LOS PSIQUIATRAS EN CUBA EN TIEMPOS DEL SOCIOPATA EN JEFE. ESPERANTO:LA PSIKIATRAS EN KUBO EN SOCIOPATAJ TIMOJ EN ĈEF.

"Psychiatrists know nothing and do not solve or balls"



                  Foto farita de la aŭtoro. Ĉiuj rajtoj rezervitaj. Rimarkoj ĉe la fino de la rakonto.




   Estas malnova Mantra HARE KRISHNA en Kubo, kiu iras de jaro al jaro inter medicinaj studentoj.


      "OMMMMMMM. OMMMMMMM.

    Kaj Kristmas diris al siaj disĉiploj ĉi tiuj saĝaj vortoj:
    "Kirurgoj scias nenion, sed ili solvas multon"
     "Internaj Kuracistoj scias multe sed ne solvas ion"
     "Psikiatroj scias nenion kaj ne solvas aŭ pilkas"

LOS PSIQUIATRAS EN CUBA  EN TIEMPOS DEL SOCIOPATA EN JEFE.


                  Foto hecha por el autor. Derechos reservados. Comentarios al final de la historia.




   Hay un antiguo Mantra HARE  KRISHNA  en Cuba que pasa de año en año entre los estudiantes de medicina.


      “OMMMMMMM. OMMMMMMM.

    Y dijo Kristmas a sus discípulos estas sabias palabras:
    “Los Cirujanos no saben nada pero resuelven mucho”
     “Los Médicos Internos saben mucho pero no resuelven nada”
     “Los Psiquiatras no saben nada y no resuelven ni cojones”


    Cuando yo era estudiante de medicina en el 5to año de la carrera roté por la asignatura de Psiquiatría en un hospital próximo a Stgo de Cuba que antes  albergaba a los pacientes leprosos.

   El “Locosomio” como así le llamábamos los  estudiantes, era  de una construcción de ladrillos, grande, con cubículos espaciosos y salas largas para los pacientes que aún no se volvían totalmente locos. Tenía  o tiene, un amplio jardín con bancos, árboles y  mucho más que hacían acogedor el sitio.

   No parecia que era un almacén de pacientes psiquiátricos sino de opacados Zombis que deambulaban por los pasillos en punta de pies esperando con ansiedad su próximo electro shock –ahora le llaman Tratamiento Electro convulsivo, para suavizar  la agresividad del antiguo término-   ya que entonces algunos podían salir a sus casas el fin de semana, digo, los menos peligrosos.

  Pero lo que más admiré y recuerdo fueron los profesores que nos impartían clases teóricas y prácticas sobre psiquiatría. Freud, el Doctor que revolucionó con el psicoanálisis el modo de abordar a estos pacientes insanos de mente, no se mencionaba para nada. Solo el Complejo de Edipo para recordarnos que había otra alternativa de abordar el tratamiento de los pacientes y la sexualidad infantil que en aquellos tiempos era tabú.

   La directora del centro se llamaba Finita. No sé si era un apodo o porque se peinaba con un moño negro de  5 pisos- las estudiantes decían que era para ocultar una “tonsura” o una clase de calvicie en el centro de su cuero cabelludo.

   Era delgada y alta. Se maquillaba sin escatimar cosméticos- escasos en Cuba pero ella se los ingeniaba con los viajes que su esposo hacia al extranjero, pero de él vamos a hablar después. Parpados azules, abundante rímel negro delineaban sus ojos, boca carnosa y grande, anunciaban con un rojo fuerte las bondades de un beso.

  Era el hazme reír de las alumnas. Decían que su presencia excéntrica, atractiva y sobrecargada,  era para atraer las miradas de los alumnos varones, otros médicos apuestos y ser el sueño o la pesadilla erótica de los pacientes medio locos o locos del todo. Lo cierto es que no dejaba a nadie indiferente.

   Pero mi profesora preferida era la Doctora  Blanche, una mujer de estatura baja, obesa, cara redonda y labios gruesos. Sus clases eran un banquete para nosotros.

  _Bueno. Ahora les voy a presentar a un joven, ya no tan joven-corregía- que tiene Esquizofrenia. Verán las alucinaciones auditivas que tiene y su biotipo.

  Hacía pasar a un hombre gordo con cara de niño y muy sereno-¿Sería por todas las pastillas que le atosigaban día y noche?-el cual se sentaba a su lado y la profesora le iba haciendo preguntas:

  -A ver Claudio. ¿Cuéntanos lo de las voces que tú escuchas?

   -No sé Doctora. A veces alguien me habla y me da órdenes que yo no entiendo.

   -¿Es vos de mujer o de hombre?

   -A veces es de mujer entonces creo que es Mamá y otras veces de hombre, que creo es la de Papá.-de repente el paciente se da un manotazo en el oído derecho y agrega con vos alterada- ¡Ahora mismo Papá me está dando órdenes!

  ¿Y qué te ordena Claudio?

  -No lo entiendo bien, doctora. Creo que me dice que salga de la cama matrimonial y me vaya a mi cuarto. No sé. Van a hacer algo muy malo, muy malo.

  -Basta por hoy Claudio. Solo quería mostrarle a los alumnos cuan ciertas son esas voces en tu subconsciente… A propósito… ¿Tú te masturbas cuando es tu Mamá quien habla?

 - ¿Y qué es eso doctora?

  -Ehh. Bueno. Hablando en lenguaje no médico que sí  vas a entender… Es “jalarse una paja” ¿Entiendes ahora?

  El hombre abrió los ojos y se estremeció, como lleno de culpa.

  -A veces. A veces.

   -Claudio. Gracias por ayudarnos.

  -Pero doctora. Mi padre me sigue ordenando que salga del cuarto una y otra vez. Yo solo quiero estar junto a mi mamita…

  -Espera que las tabletas te hagan efecto. Entonces oirás a tu Hijo.

  -¡Pero doctora si yo no tengo hijos!

   -Ya lo escucharás cuando tu esposa para o alumbre a tu hijo.

  -Doctora. Yo no tengo esposa ni la tendré…

  -Ya tendrás un hijo, tendrás un hijo, cuando las pastillas hagan su efecto.

   Claudio dejó la habitación rápidamente. Esta vez peleando con las tías, primas y amigas de su madre que le formaban un escándalo.

  La Doctora Blanche lo siguió con la mirada, entrecerró sus ojos y le sacó la lengua a Claudio mientras este cerraba la puerta tras él.

  ¡Maricón!-le gritó.

  Nosotros los alumnos estallamos en risa por la escena. En eso se asoma Finita, primero apareció la punta del moño negro- y pregunta:

  ¿Niños cómo les va a ustedes con la profesora Blanche?

  Nosotros respondíamos al unísono como un coro de infantes:

  -¡Bien!

  -¿Y están aprendiendo  lo fácil que es la asignatura de la psiquiatría… Ahh… Y los bueno que son los Psiquiatras?

   Y nosotros:

   -¡Siiiiii!

   -Bueno. Los dejo en buenas manos. No hay nadie como la Doctora Blanche para llegar  al intríngulis de lo que padecen nuestros pacientes. Bueno, sigo mi recorrido por las salas.

   Se hizo un silencio sepulcral.

  La profesora Blanche, cuando Finita había cerrado la puerta, muy seria dijo:

  -¡Puta!... Y sobre Claudio no se preocupen-nos dijo- que con siete electros shock se le quita ese Complejo de Edipo enmarañado que nos tiene locos a todos los psiquiatras de este centro.

 “-Bueno. Voy a contarle algo muy personal. Un poco nada más porque no quiero que piensen que tengo antítesis del Síndrome de Narciso. Ya ustedes saben, el joven griego que se enamoró de su propia imagen en las aguas de un lago”

  “Resulta que yo rompí a martillazos todos los espejos de casa porque no quería ver mi cara. Tan fea me sentía. Me maquillaba en la obscuridad de la madrugada. Buscaba a tientas los ojos y ahí iba el colorete, tocaba el sitio de las cejas y me las pintaba a tientas- de ahí que venía al trabajo luciendo más fea de lo que era- Para los labios era más fácil, los proyectaba delicadamente y ahí va el creyón, no me acordaba si rojo, rosado o negro. Lo cierto es que cuando llegaba al hospital todos mis colegas “me felicitaban por mi belleza” y así me levantaban la autoestima y yo me sentía bella. No sé por qué no he encontrado marido todavía. –hizo una transición-Aquí entre nosotros. A las mujeres feas todos los hombres la ven linda después que el gobierno le asigna la compra de un auto. Esa es mi esperanza.

  Y nosotros los alumnos creyéndole o no su relato nos reímos. Por eso las clases de la Doctora Blanche eran nuestra preferida.

   Finita, la directora del Psiquiátrico, tenía un marido que era nuestro profesor de Anatomía. Cuando apagaban las luces para mostrar una diapositiva, alguna voz de los alumnos gritaba:

 - ¡Pino cornudo! ¡Pino Tarrú!

     Él no se inmutaba y continuaba la conferencia sin responder a los ataques anónimos. Para ejemplicar la evolución del hombre, desde cuadrúpedo a Homo Sapiens, él se ponía en cuatro patas mientras hablaba e iba irguiéndose en cada etapa dela evolución Darwiniana hasta caminar bípedamente como un hombre moderno.

  Nosotros reíamos pero  así la historia evolutiva no se nos olvidaba nunca. Después de encender las luces, respondía a las ofensas que dije al principio:

  -Es más suculento comerse un pavo entre dos que un ave carroñera uno solo.

   Pero Pino un día murió de un Infarto. Grande fue el pesar y el dolor de todos porque lo queríamos.

   Dicen que el velorio del Profesor Pino su esposa Finita, que era muchos años menor que él, más maquillada que nunca, se abrazaba voluptuosamente a cada médico guapo que iba a presentarle el Pésame.

   Leyendas envidiosas sobre Finita, creo, o son verdades pues algún síndrome psiquiátrico seguro tenía escondido.

    Yo descubrí a Freud por sus obras completas. Un solo ejemplar que estaba guardado bajo llave en la biblioteca de la Facultad.

  No me interesó tanto la parte psicoanalítica sobre las enfermedades mentales sino el análisis semiótico y psicoanalítico que hizo sobre la pintura de Leonardo da Vinchi. En la pintura “La Madonna y el Niño” todo un enredo de su elocuencia para atestiguar al final que Leonardo era Homosexual.

  También el análisis de la escultura de Miguel Ángel “Moisés” Todo un compendio artístico y una nueva visión sobre la obra del escultor del renacimiento.

   No sé. Pero muchos compañeros míos que ya tenían problemas de la personalidad agarraron la Psiquiatría como especialidad. A los dos años estaban locos por cambiarse a Anatomía Patológica. Así sí resolvían los padecimientos humanos pero diseccionándolos.

   A mí me fascinó Freud. Pero casi no se mencionaba en la carrera de Medicina. Parece que la teoría Marxista sobre la sociedad, la psiquiatría, etc., no compaginaba con las ideas del médico judío. El Psiquiatra comandante en jefe, aunque él era el primer paciente enfermo a quien había que darle 3 electro shock al día se explayaba sobre el nuevo Hospital para enfermos mentales de la Habana, Mazorra, donde los locos al fin estaban felices y radiantes  Hasta el “Caballero de Paris” mítico deambulador de las calles de la capital, vestido con capa roja y pelo entrecano copioso largo, que era ya una figura folclórica del país, lo hospitalizaron en “Mazorra” y lo despojaron de su original vestimenta y le raparon el pelo. El pueblo no dijo nada. Le hicieron entrevistas para la revista Bohemia y decía “lo bien que se sentía” claro, después de los consabidos 27 electro shock.

   Hay una nueva teoría científica hoy en dia a la cual algunos psiquiatras cubanos se han adherido. Repiten una y otra vez, que la tierra es plana y no esférica como se pensaba antes. 

   Últimamente los hospitales también siguen de albergue para los que disienten de la Revolución. Aunque hablan coherentemente y defienden sus ideas con claridad y seguridad, tratamiento Electro convulsivo para ellos, así sin más ni más.

   ¿Qué pasa con los psiquiatras en Cuba? ¿Es un método de tortura o salvo excepciones un refugio para médicos mediocres que han tenido bajas calificaciones en la carrera de medicina y no les queda otra salida que optar por psiquiatría? Total, si ellos después de unos años de ejercer están listos para habitar el Hospital de Mazorra de la capital.


                 Cuba tiene una de las mayores tasas de suicidio del mundo.  


                                                                                    

  NOTA: la foto al inicio de esta historia es cómo dejan a un disidente en un hospital psiquiátrico después de 5 Terapias Electroconvulsivas.


                                           Dr   Orlando Vicente Álvarez                                 

Monday, July 3, 2023

 

EL PSIQUIATRA Y FREUD

 

EL PSIQUIATRA,BY ORLANDO VICENTE,HUMOR,CUBA

 




¿CON LA SOGA AL CUELLO? NO IR AL PSIQUIATRA.












¿CON LA SOGA AL CUELLO? NO IR AL PSIQUIATRA.



  Cierta vez en consulta  vino un paciente que me enseñó un papel para presentar en oficinas de ayuda a los necesitados del  gobierno de turno.

-¿Y qué es esto que dice aquí? Yo no lo entiendo. Me lo escribió el psiquiatra que me atiende-me dijo con voz entrecortada..
  Yo tomé el  pliego en mis manos y lo leí:

  “Síndrome de Diógenes mezclado con el Síndrome de Narciso Tipo II”

   Yo quedé pensativo unos instantes y le dije:

  .-Mejor vaya a un Psicoanalista que sabe mucho de Hermenéutica y Exegesis, que ellos saben más que un psiquiatra sobre esta enfermedad.

  -¿Y qué es eso Doctor?

  -Se trata del estudio y des escriptamiento  de escritoras antiguas, sobre todo de las Santas Escrituras, la Biblia.

 - ¿Y yo que tengo que ver con eso, Doctor? Soy un hombre tranquilo, trabajé toda la vida y ahora que ya los años me levantan con pesada carga. Me vienen con esto?

  -Ahh. ¡Los psiquiatras, los psiquiatras! Vaya con el psicoanalista, por favor, que son los mejores conocedores de las enfermedades mentales. Y no prescriben tantos medicamentos como los psiquiátras que producen efectos secundarios y luego vienen más drogas para contrarrestar estos. Al final, usted queda peor que cuando acudió por primera vez.-y continué después de una pausa-el problema con los psicoanalistas es que se toman su tiempo para diagnosticarlo-7 o 10 años, depende de su bolsillo- Y además, se duermen  a ratos  durante la consulta y de cuando en cuando se despiertan para decirle: “continúe por favor, continúe, que ya estamos avanzando mucho”- y después de otra pausa-“a propósito: ¿Qué hora es?”

  -¡Pero solo han transcurrido 40 minutos, Doctor!-vos respondé.

  Y el psicoanalista le dice con la mayor paciencia:
 -No importa el tiempo si es bien aprovechado. Hasta la semana que viene… Ahh. Que no se le olvide su tarjeta de crédito. Hace una semana que mis honorarios no son abonados por vos.    

  -Así. Que el psiquiatra le diagnosticó una enfermedad metal que ya conozco.

-SÍ. Parece que sí Doctor. Pero me llamó la atención que solo en una ocasión, hace como un año y medio, me vio personalmente en su consulta. Después mandaba a su secretaria a repetirme la  medicación, así, sin más ni más.

  -¿Y usted por qué no se quejaba?

 -No quería molestar, Doctor. Es que trabajan mucho porque este mundo está cada vez peor: gente sufriendo por todas partes.
 -Pero usted según dice aquí en el papel tiene una enfermedad mental…

 -¡Qué enfermedad mental, ni enfermedad mental! Yo solo fui a ver a un psiquiatra.

  El señor salió de la consulta con pasos cortos como si la vida misma se le hubiera hecho pedazos.

 

   No era como hace miles de años en que las enfermedades mentales las trataba el brujo o el espiritista de la aldea. O si no, apedreaban al individuo como poseído por algún espíritu maligno y se acababa con el mal. O lo lapidaban, lo ahorcaban, lo exiliaban u otra forma de tortura.

   Después, con el tiempo llegaron los sacerdotes que con la confesión, la penitencia, el arrepentimiento  y el rezar como 28 Ave María y 40 Padre Nuestro, pretendían curar al enfermo. Si esto no daba resultado entonces llamaban a un exorcista de experiencia y todos los demonios-habían todas clases de espíritus malignos que atormentaban la psiquis del sufriente, y remedio santo. Si no los expulsaban,  lo encerraban en un convento especial con una celda cerrada y lo mantenían a pan y agua, hasta que moria, así acababan con el mal de raíz.

   Vi un documental del AFRICA negra donde un brujo santiguaba en una lengua de sus antepasados a un joven, prostrado en una rama de palma al aire libre, para curarlo de una Apendicitis Aguda. Después le daba a beber una pócima muy antigua. El joven se ponía de pie o moría- el espíritu maligno había triunfado- pero en este caso el chico se curó de su dolencia. Era un asunto de fe y de tradición cultural.

  Entonces llegó Sigmund Freud que lo complicó todo con la revolución del psicoanálisis. Y acudió a la mitología griega-tenía que ser los griegos pues todos estaban locos empezando con Platón y su teoría atómica.

  De ahí surgieron varios Síndromes  que explicaba la complejidad del alma humana: Diógenes, Edipo, Electra-Jung-,  Cronos, Ulises. Hasta  el Síndrome de Penélope –sí la esposa de Ulises que lo esperó como 20 años siéndole fiel, ya no se ve este tipo de féminas-  se mencionó en el psicoanálisis.

  Pero Freud no se quedó tranquilo. El alma humana era tan compleja- y él hizo un pandemonio de ella- Entonces, no era suficiente con tantos Dioses para nombrar las enfermedades mentales. No. No se quedó ahí.

  Surgió el Complejo de   Creso, el de Aquiles. Y por último, no satisfecho- se le acababan los Dioses Griegos -explicó el Complejo de Edipo que tantos dolores de cabeza trajeron al psicoanálisis-la mayoría de los especialistas ya estaban desarrollando algunos de estos Síndrome o sea, se volvían locos e inventaron el Complejo de Sarah  Bernard famosa actriz de comienzo del siglo XX que movilizaba a multitudes con sus actuaciones en el teatro. SARAH BERNHARDT ofende a los los cubanos 19 de octubre de 1905. Alegado haber clasificado a los isleños como "Negros con ropa de vestir". La realidad era que un criollo cubano había tocado su hermoso trasero entre la multitud.

 Ya que no le bastaban los que había explicado claramente el Doctor que revolucionó  el acercamiento a las nuevas enfermedades mentales, que siempre habían existido pero tenía que surgir un hombre como él para complicar las cosas.


Entonces surgieron las Fobias:

  Ablutofobia: miedo al agua y a la lavarse las manos-en lenguaje coloquial: el Complejo del cerdo.
.
  Acluofobia: miedo a la obscuridad- sobre todo aplicada a los niños que quieren dormir con una vela prendida o más modernamente, con una lámpara eléctrica. Se les elimina cuando el varón llega a la adolescencia, tiene una noviecita y busca algún sitio oscuro en la calle para satisfacer su imperiosa necesidad sexual. Hay cesa el miedo a la oscuridad.

   Agateofobia, dementofobia o maniafobia: miedo a la locura o a volverse loco: como están las cosas a esa fobia llegamos todos tarde o temprano sobre todo los psiquiatras que ya algunos la tienen.
.
   Y así tantas Fobias que los psicoanalistas y los psiquiatras las confundían todas: a uno que le temía a la oscuridad le llamaban Oscuro fobia, a los que temían bañarse, suciofobia, y así sucesivamente.

  Pero la teoría de Freud más polémica era el por qué lo seres humanos desarrollaban atracción hacia el sexo opuesto. Le llamó al hombre “miedo a la castración” y la mujer “envidia del pene” Todo para superar el Complejo de Edipo en su niñez. No veía que la pareja humana  c… porque sí, es un instinto natural y evolutivo para preservar la especie.

  Por eso digo que Freud y Jung ya estaban locos cuando escribieron sus tratados, sobre todo Freud en “La interpretación de los sueños” como un cartomántico que te dice que significa el sueño que generalmente es que te va a partir un rayo o llenarte las manos de dinero.  También en “Toten y Tabú” que me disparé escondido en la Universidad, y otros estudios que más que psicoanálisis o psiquiátricos parecían inspiración de un artista sensible y observador. Todavía no se había desarrollado el cine en toda su plenitud sino se hubiera inspirado en la forma de los cuetes, naves espaciales, zepelín para ver “un falo” simbólico en todos ellos, pues el hombre cada día es más impotente sexualmente y la proliferación de los gays les hace ver esos símbolos en todas partes. 

  Una paciente de 92 años  de mente clara, que me decía que nunca había sufrido ni una Depresión en su vida y que había sido muy feliz, fue con un psiquiatra.  El doctor se quedó mudo. Algún Síndrome tenía que endilgarle a la anciana. Y le dijo que portaba “El Síndrome de Matusalén” pero ella no iba a irse así tan campante de  la consulta. Le prescribió un montón de psicofármacos para que la vieja no se fuera sin un diagnóstico y tratamiento. La pobre mujer quería que la pusieran a descansar pues ya había vivido lo suficiente, había disfrutado de la vida, su familia ya había muerto y quería que el  Señor la llevara ya, pero con una pequeña ayudita. El médico le prescribió algunas drogas que la postraron en cama. Así murió inconsciente. Esta vez el médico había sido muy perspicaz.

  Yo también hice mi aporte al psicoanálisis o la psiquiatría cuando ejercía en una ciudad de Nicaragua.

  Inspirado en las  Santas Escrituras judeo-cristianas, me atreví a inventar el “Síndrome de Adam y Eva”.

  Cuando  Dios hizo el Paraíso vio que necesitaba una pareja humana: hombre y mujer los creo. Pero no sabía por qué le había puesto un falo al Varón y una hendidura en la entre pierna a la mujer.

  Las dos criaturas humanas tampoco sabían para qué servían. Dios por la duda de que aquellas partes de la anatomía iban más tarde a darle muchos problemas les dijo:

 -Coman todo tipo de frutas del jardín del Edén más de aquel árbol de jugosos, brillantes  y grandes  melocotones no comeréis porque entonces mi furia se derramará sobre ustedes y la utopía del Paraíso desaparecerá, igual que antes en que no había nada.


  No creo en la leyenda de la serpiente chismeándole a la pareja de que comieran frutos de melocotones. Lo cierto es que la varona digo Eva, tomó un día una fruta- las mujeres siempre son las primeras en todo, sobre todo en eso de pecar-y se la comió. La encontró deliciosa y dijo  al varón:

  -Da un mordisco a la fruta para que veas qué buena es. Si te gusta, te haré luego pastel de melocotones.- Adám siguió el consejo de Eva y comió de la fruta del árbol prohibido.

  Entonces, una fiebre los embargó y un impulso desconocido se extendió por los dos cuerpos al punto que aquellas partes anatómicas que no sabían para que servían, se acoplaron perfectamente dándole el mayor placer de sus vidas.
  El árbol de Melocotones quedó sin un solo fruto en unos pocos días y hasta las hojas desaparecieron.

  Dios se enteró. El Arcángel Gabriel, que era tremendo chismoso y confidente, le contó al Altísimo de que se había quebrantado su prohibición.

  Dios bajó de sus mansiones celestiales- los dictadores de hoy día las tienen con piscinas y todo el lujo que el pueblo no disfruta- y maldijo a Adam y Eva a perder el Paraíso que tanto le había costado construir- en aquellos tiempos la argamasa, bestias y aves había que importarlas de todo el mudo, lo que le había costado una incalculable fortuna a toda la corte celestial que se sumergió en una gran inflación espiritual.    

  Total. Si aquellos accidentes anatómicos El mismo los había creado para obtener descendencia y no desapareciera la especie humana. Nunca supe por qué les había prohibido usarlos. ¿Sería por el placer que aportaban, cosa de la que EL estaba privado?

  Un ejemplo fehaciente de este Síndrome de Adam y Eva que yo descubrí me lo aportó mi secretaria de consulta en Nicaragua. Era una chica tímida. Muy bien arreglada y olorosa a perfume. Un día me pidió que quería consultarme algo. Me dijo con voz avergonzada y pudorosa, con el rostro encendido y la cabeza gacha:

  -Mire Doctor. El problema es que mi marido y yo deseamos vehementemente tener un hijo pero hace año y medio que lo estamos intentando y nada.

  Mi instinto médico me dijo que existía algo erróneo en las relaciones sexuales de la pareja y le dije:

  -¿Él usa preservativos o vos tomás las píldoras o el hombre derrama su semilla fuera de tu entraña? -le dije con mucho tacto.

  -No sé, Doctor. Si yo nunca se lo he visto -el  miembro viril- ni se lo he tocado ni nada semejante. Además, no tomo la píldora y no sé si usa preservativo o no.

  -¿Entonces usted no siente placer?

  -No. Siento como si una banana verde, larga y dura, me destrozara las entrañas cada noche.

  -¿En qué posición hacen el amor?-pregunté,


  -En cuatro patas siempre, como si yo fuera una perra.


   A mi la mente se me iluminó:


  -¿Entonces su marido la penetra contra natura?


  -¿Y qué es eso, Doctor?


  -¡El no se coloca nunca encima de vos y le hace el amor por la hendidura de adelante!


  -No. Doctor. ¿Esa apertura no es para orinar y para que nazca un Bebe?


 -¡Ave Maria-dije asombrado- entonces vos sos virgen todavía!


 -¡Por Dios. No mencione a nuestra Queridísima Madre de Cristo en esta suciedad!


  -Quise decir que aun eres como una virgen por no hacer el amor como Dios manda.-hice una pausa-Traeme a tu esposo a la consulta para hablar con él. Es un burro con dos patas. Por eso no tenían un bebé.



  A mí se me iluminó el cerebro con el Síndrome de Adam y Eva antes del pecado original.


  Le expliqué algunas técnicas sexuales que debería llevar a cabo, etc. etc.  Como la chica era hermosa y muy deseable me acerqué a ella para ser más explícito. Estaba yo excitado pero me contuve.

  No vaya a ser que si le metía mano allí mismo le produciría algún Síndrome de esos Maníacos y saliera calle afuera gritando: ¡El médico me quiso violar! o algo parecido. Por eso no la toqué. Actualmente por solo hablar de sexo aunque seas un médico con su paciente te acusan de abuso sexual o intento de violación. Aunque en aquellos años era práctica habitual las relaciones sexuales con pacientes más osadas o entre el personal médico y paramédico.        

  En los últimos años los psiquiatras y psicoanalistas han tenido que modernizarse con la nueva generación pop, de jóvenes de la música, la televisión, el cine y otros medios. Por ejemplo algunos ya conocen:

  El Síndrome de Jennifer López:  aquí hay un trastorno de cómo se sienten las chicas en relación con el cuerpo. Todas quieren tener el trasero de la cantante y actriz. Hay una verdadera manía para insuflarse silicona o algún otro material en las nalgas y luego salir a la calle con vaqueros ceñidos, o chores apretados a fin de lucir un C… suculento. ¿Ya existe tratamiento para esto?

  Síndrome del Rapero: generalmente son morenos americanos que han hecho millones con sus raps y se visten llamativamente con sobretodos de pieles de visón abiertos, sombreros de ala ancha y múltiple Pierces de oro en las orejas y labios. Numerosas joyas le enredan el cuello. Todos los jóvenes, sobre todo morenos, quieren imitarlos y como no tienen los millones de dólares caen en algún tipo de depresión que necesita atención psiquiátrica.

  Síndrome de WHITNEY SPEARS: adolescente que alcanzó el estrellato con imagen de colegiala traviesa- incitación a los pedófilos-y cabellera dorada. Después que tenía muchos millones se volvió rebelde, se rapó el pelo, se puso piercing y descuido a sus dos hijos, al punto que perdió la custodia de estos. Luego luchó para recuperarlos.

   Díganme psiquiatras ¿Tiene tratamiento esto que no sean píldoras y píldoras sino psicoterapia que es hablar de cerca con los pacientes con mucha paciencia y amor, que tratan de imitar a estas figuras?

  Ya no hay que recurrir a la Mitología Griega. Solo observar la realidad alrededor. Los tiempos cambian.

  ¿Por qué se nos aceleraba el pulso, nos poníamos rojos y con la mirada fija y una erección que rompía el pantalón en nuestra adolescencia frente a una foto a todo color y semi desnuda de Marilyn Monroe. ¿Cuál era ese Síndrome que todos padecimos y que nos hacía sentir culpables?

  Éramos simplemente chicos normales respondiendo a una descarga de testosterona como siempre, en todas las épocas, ha pasado con la humanidad.


  Ahora espero que no me tilden de Psiquiatrofóbico, alguna razón tienen.

   Dr. Orlando Vicente Alvarez

No comments:

Post a Comm