Tuesday, May 22, 2018

EL HOSPITAL DE MALDONADO, URUGUAY, EN DECLIVE. LA PRIMERA FASE DEL DUELO.



   



EL HOSPITAL DE MALDONADO, URUGUAY, EN DECLIVE. LA PRIMERA FASE DEL DUELO.

      Hace tres días me desperté sin poder hablar, con dolor de garganta y tos seca. Rápidamente llame a un vecino amigo- no quería molestar a mi familia que viven lejos, a las 2 de la madrugada. Llamamos al Cardiomovil al cual estoy afiliado- las veces que lo he usado noté que ni desfibrilador tienen- pues me llevaron al Hospital de Maldonado, bajo el amparo de ASSE, como si fuera un simple taxi. No es usual que yo que yo diga que tengo 28 años de ejercer la medicina solo en caso de mala praxis le advierto que no soy un simple ciudadano del montón que sufren maltrato y esperan hasta 4 meses para que los vea un especialista. A esa hora era el único paciente esperando en emergencia y hasta el pecho me dolía

. Por fin transcurrido un largo tiempo me llamo una doctora muy joven. Le dije que tenía una faringitis traqueo bronquitis. Me miro la garganta y dijo solamente que estaba enrojecida. Al poco rato vino una enfermera simpática- parece que a las únicas que le enseñaron que lo primero que hay que establecer con un paciente es la empatía- los doctores creo que no conocen ese término- pues me hizo un glucotest-glicemia- que dio una cifra altísima. Me tuvieron que inyectar 3 veces insulina en el abdomen y por último como no bajaba el azúcar me pusieron insulina intravenosa. Una hora después vino la Doctora y me repitió el glucotest: 199 mlosm, cifra alta todavía pero me dijo que ya estaba bien y que podía irme. -Pero Cómo si yo vine por una larintraqueobronquitis que puede convertirse en neumonía. Y ahí me entro la ira. -Necesito una cefalosporina de tercera generación.- la Doctora abrió unos ojazos como si le hablara en chino. Se fue y vuelve con una receta de amoxidal. -Pero este antibiótico va con ácido Clavulónico- Ella alzo los hombros como si estuviera loco. Yo agarré la receta y fui a Farmacia donde discutí con la somnolienta chica que era amoxidal con ácido clavulónico. Entonces saque mi carnet de médico y se lo enseñé. Fue atrás y discutió con otra dormida frente a la computadora que parece le autorizo el medicamento que yo sabía no me iba a hacer efecto por las veces lo había tomado. Avisé al vecino, sentado afuera pues no lo habían dejado entrar a verme- hay más guardia de seguridad que personal profesional como si fuera un Hospital de presidiario.

 A la mañana siguiente me empezó la tos humeda y compre en la farmacia el antibiótico adecuado. Me acosté pero la familia y amigos comenzaron a llegar.
 No soy un simple médico.

Trabajé en Nicaragua tres años en un hospital provincial que suturábamos las heridas con los pedazos de hilos que quedaban de otras. Trabaje en emergencia por tres años atendiendo niños, parturientas, adultos y resucitando paros cardiacos. Dos veces a la semana nos íbamos a los campos de bananas a atender a los descalzados que nunca habían visto un médico. Después volví a Cuba y me hice especialista. Trabajamos dos de mi especialidad en el Hospital. Pero estas experiencias fortalecieron mi fe en Dios. Iba a la Iglesia Católica todos los domingos y el arzobispo me hizo estudiar con los jesuitas por tres años Antropología Cristiana. Luego me designaron para representar a Guantánamo en una Jornada Social de la Iglesia en la Capital de la Habana. El director repentinamente me dijo que el otro doctor compañero mío lo enviaría a la Agricultura en la misma fecha en que yo iría a la Habana. Pero no me quede con los brazos cruzados. Fui al comité provincial del Partido Comunista y pedí una entrevista con el encargado de relaciones con la Religión. Le explique que me iba a quejar a la encargada nacional del PCC que se relacionaba con todas las iglesias sobre todo la católica. El dirigente quedó callado y me dijo que iba a ver qué hacía por mí. Al día siguiente el director del hospital me mandó a decir con una soplona del partido que podía ir a la Habana. ¿Así se respetan los derechos humanos en Cuba? Después me designaron Director de Caritas en la provincia de Gtmo y como había ocurrido una inundación el rio Guaso se había llevado varias casas y se habían ahogado muchas gentes- entre ellas la casa de mi abuela con todo adentro menos con mi abuela que la habían rescatado antes Ya el Comunismo en Europa se había desintegrado y la Unión Soviética no enviaba los subsidios que sostenían el régimen castrista. Yo como director de Caritas recibía los conteiner de alimentos que iban a parar al Hospital y yo mismo los controlaba para que no hubiera robos. También recibía medicamentos- en el Hospital no había ni anestésicos- y tenía que hacer las recetas de esos medicamentos suizos personalmente hasta que me di cuenta que el propio personal profesional, del PCC, de la UJC y otros me pedían recetas de los medicamentos para una amistad u otro fin. Por eso deje la cosa a su libre curso. Pero sí gané respeto de todo el mundo menos de una auxiliar de enfermería me denunció por defender, mientras operaba, un caso de un estudiante de cuarto año de medicina que había escrito en el pizarrón “En Cuba no se respetan los derechos humanos” Al día siguiente en la tarde me trajeron una citación para presentarme a la policía sin decirme el delito. Con la fe en Dios y una biblia en mi auto fui a ver al oficial del Ministerio del Interior que era casi analfabeto y no conocía la palabra ortodoxia comunista. Me dejo ir porque vi que no podía discutir con imbécil y me canse el trasero de estar esperando su presencia como si él fuera dueño de todo. Pero ahí no termino la cosa. Tres días después la especialista de Otorrinolaringología, y dos enfermeras, las tres morenas, me llevaron a un privado e hicieron un círculo a mi al redor como si fuera un juicio. Yo les dije que no tenían derecho a juzgarme, pues en el mundo existía la libertad de expresión y estaba en todo mi derecho. _Pues si no te gusta esto que podemos dar ejemplo de democracia te vas andando a otro país donde sí hay hambre, discriminación, etc. Yo simplemente me puse de pie y me marche de allí lleno de rabia. Pero como la Iglesia me protegía y yo era excelente trabajador me dejaron tranquilo aunque murmuraban a mis espaldas “gusano” y yo decia”sí gusano blanco no por la raza y ustedes gusanas verde olivos” Aproveche para solicitar una salida del país a ver a mi familia a mi querida Uruguay. Y tuve que pedir una autorización al Ministro de Salud Nacional para que la autorizara. Mi mejor amiga en el Hospital que después descubrí que era una soplona del régimen, aunque se hacia la opositora, me conto que la enfermera que participó en mi juicio decia”Ojala que no le den el permiso por gusano”

 Y me fui al Uruguay y me quede, revalide el título. Y enseguida conseguí trabajo sin mencionar que el Doctor Tabaré Vázquez se interesó en hacer un trabajo científico conjunto sobre la aplicación de ozonoterapia a pacientes con cáncer. Fui el primer médico que entregó todos los papeles sobre la ozonoterapia en el Ministerio de Salud Pública de forma oficial y lo legalice como terapia que no existía todavía en el Uruguay. Después funde una clínica contra el dolor en el centro de Montevideo. Ahí fue que me contactó el Doctor Tabaré Vázquez. Actualmente la Diabetes Mellitus me ha limitado la práctica médica pues tengo que inyectarme insulina rápida y lenta 3 veces al día. Pero así mismo me voy los sábados con una pediatra mediante una ONG a dar consulta en lugares alejados y carenciados donde la mayoría no ha visto a un médico por ahí. También doy conferencias sobre Enfermedades de Transmisión sexual todo gratuitamente, solo por mi fe y mis conocimientos médicos

 Hace unas semanas vi a una señora de aproximadamente 40 años tirada en el piso, sollozando a moco tendido, sobre el piso frente a la farmacia del Hospital. Me acerque y no me contestaba qué le pasaba. Los demás pacientes me dijeron que su esposo acababa de fallecer. Los uruguayos simples son gente muy amable y solidaria por eso me extrañaba que nadie se acercara a ayudarla. Recordé los cinco pasos del Duelo según el libro ON DEATH AND DYING: PRIMERA ETAPA DEL DUEL: LA NEGACION. Cuando una persona se entera del fallecimiento de un ser querido la noticia es devastadora, su primera reacción es negar la realidad. Rechazar los hechos conscientes o inconscientes de la situación y solo refugiase en el dolor. Se trata de una respuesta temporal que nos paraliza. La frase es ¡Esto no me puede estar pasando a mí! El mundo pierde sentido y nos abruma. Nos invade un sentimiento de incredulidad de que la persona que amamos no la veremos más. La señora estaba en esta primera etapa del duelo. Quizás los médicos del Hospital ni lo sabían, tan siquiera un o una psiquiatra la hubiera ayudado. Yo pensé. “Señora recoja sus lágrimas en el cuenco de sus manos, suba al segundo piso y arrójesela al burócrata sobre los papeles que firma constantemente a ver si una lágrima moja su rostro y le transmite un poco su dolor inconmensurable” Claro. El Director está ahí por cargo político. Que va a saber cómo un médico profesional y menos del dolor inconsolable.

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